Un piquete lo cambió todo: la pesadilla que alejó a Aspinall del octágono
Lo que prometía ser una noche más de defensa titular terminó convirtiéndose en uno de los episodios más duros en la carrera de Tom Aspinall. Durante su combate ante Ciryl Gane en UFC 321, celebrado en Abu Dabi, un piquete accidental en el ojo cambió por completo el rumbo del campeón de peso pesado.
El incidente ocurrió al cierre del primer asalto, cuando los dedos de Gane impactaron directamente en los ojos del británico. Aspinall fue atendido de inmediato por el personal médico y, visiblemente afectado, advirtió que no podía ver con claridad, lo que obligó a detener el combate durante varios minutos.
Aunque en ese momento no se detectó un daño grave evidente, el peleador no logró continuar. La pelea fue declarada nula y Aspinall conservó el cinturón, pero la tranquilidad duró poco. Días después, los estudios médicos confirmaron un diagnóstico complejo: síndrome de Brown, una afección poco común que limita la movilidad ocular.
El informe médico reveló un traumatismo ocular bilateral con visión doble, reducción del campo visual y movilidad ocular comprometida. Ante este panorama, el propio Aspinall reconoció que deberá someterse a una cirugía en uno de sus ojos, sin una fecha clara de regreso al entrenamiento profesional.
La vida cotidiana del campeón dio un giro radical. Lejos del gimnasio y sin actividades relacionadas con las MMA, Aspinall sigue estrictamente las indicaciones médicas. El proceso, según sus propias palabras, ha sido lento, frustrante y emocionalmente desgastante, describiéndolo como “una verdadera pesadilla”.
A la lesión se sumó la presión del público. El británico expresó su molestia por los abucheos recibidos y cuestionó que, pese a advertencias previas, no se sancionara con mayor severidad la acción que provocó su lesión. La sensación de injusticia marcó su desahogo tras meses de preparación que quedaron en pausa.
Por su parte, Ciryl Gane negó cualquier intención maliciosa y aseguró comprender la gravedad de un golpe ocular, recordando experiencias propias dentro del octágono. Desde la UFC, Dana White respaldó la decisión de Aspinall, señalando que ningún peleador puede ser obligado a continuar si considera que su salud está en riesgo.
Aspinall mantiene la mira puesta en su recuperación y no descarta un futuro reencuentro con Gane, siempre que su condición médica lo permita. Mientras tanto, esta historia sirve como recordatorio de lo impredecible que puede ser el deporte de alto rendimiento, un tema que también resuena entre los aficionados de Ciudad Obregón, donde las MMA y el deporte internacional generan cada vez más interés. En OBRNoticias.com seguimos compartiendo “Las noticias que vale la pena conocer”.

