Silencio cómplice tras homicidio en “peda banquetera” de Las Torres

Silencio cómplice tras homicidio en “peda banquetera” de Las Torres

Durante años, en Cajeme se ha normalizado la llamada “peda banquetera”: reuniones entre amigos para convivir, escuchar música y beber, un fin de semana más en la ciudad. Esta vez fue distinto. Alrededor de las 05:00 horas, en medio de una convivencia común, Marco fue atacado con un arma de fuego mientras ingería bebidas alcohólicas, quedando tendido sin vida en la vía pública.

La noticia fue cubierta por prácticamente todos los medios, resumida en una frase que duele repetir: “otro ejecutado”. Sin embargo, lo que diferencia este caso es la existencia de un video que muestra con claridad lo ocurrido y, aun así, no hay detenidos, no se conocen denuncias anónimas, no hay nombres señalados ni indicios públicos de responsables.

Las imágenes muestran que en la reunión había al menos 18 personas. En la banqueta se observa a seis individuos: uno dispara, uno recibe el disparo, una mujer vestida de rojo presencia el hecho y tres personas se retiran al interior del domicilio, incluso atropellando el cuerpo de la víctima al huir en un sedán blanco Mercedes, en el que se fueron al menos cuatro de ellos.

Otros vehículos también aparecen en la escena. Una camioneta gris Cherokee SRT intenta retirarse y, tras la detonación, se marcha. Un segundo sedán blanco Mercedes con quemacocos, un Chevrolet Aveo blanco, así como una camioneta negra y una RAM blanca, presencian lo ocurrido y se alejan. Si quienes iban en estos vehículos no han denunciado, el silencio también los convierte en parte del problema.

La indiferencia queda aún más expuesta cuando un joven vestido de rojo se acerca al lugar, observa el cuerpo sin vida y regresa a lo que aparenta ser su casa para avisar que la fiesta terminó. Dos hombres más, en un auto rojo, guardan la hielera de cervezas y se van sin siquiera mirar atrás. Nadie auxilia, nadie grita, nadie denuncia.

Finalmente, dos personas más pasan caminando, observan el cuerpo y continúan su camino. Dieciocho testigos potenciales. Dieciocho personas que vieron lo ocurrido. La pregunta que hoy sacude a Cajeme es directa y dolorosa: ¿cuántos de ellos ya acudieron a la Fiscalía a decir la verdad? ¿Cuántos están protegiendo a un asesino con su silencio? ¿Cuántos de ellos conoces? ¿Cuántos son tus amigos, vecinos o conocidos?

Este texto es una denuncia ciudadana que busca reflexión, conciencia y colaboración para que este crimen no quede impune. Guardar silencio también mata. Las personas o autoridades relacionadas con estos hechos tienen derecho de réplica; si usted está vinculado al tema o cuenta con información que ayude a esclarecer lo ocurrido, comente y denuncie. Cajeme no puede seguir siendo cómplice de su propia violencia.

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