Senderismo seguro: capacitarse salva vidas
Para quienes disfrutan del senderismo y las actividades al aire libre, la experiencia no se limita a recorrer cerros y senderos, sino a hacerlo de forma responsable. En este contexto, la capacitación en primeros auxilios en zonas agrestes se vuelve clave para reducir riesgos y saber cómo actuar cuando ocurre una emergencia lejos de servicios médicos.
Uno de los principales retos del senderismo es el acceso limitado a suministros, equipos y comunicación. En muchas rutas no existe señal telefónica, lo que obliga a los excursionistas a estar preparados para resolver situaciones críticas con lo que llevan en su mochila y con el conocimiento adecuado.
Las condiciones climáticas extremas, tanto el calor intenso como el frío, representan otro factor de riesgo. Saber identificar signos de deshidratación, golpes de calor o hipotermia puede marcar la diferencia mientras se espera apoyo externo o se organiza un descenso seguro.
Durante una reciente capacitación impartida por el famoso influencer sonorense Rick Venturas (de manera independiente sin apoyo gubernamental ni de la Secretaría de Turismo) donde los senderistas aprendieron técnicas de primeros auxilios enfocadas a entornos agrestes, donde la atención profesional puede tardar horas en llegar. Este tipo de formación fortalece la cultura de prevención en los grupos que practican senderismo de manera frecuente.
Entre los temas abordados destacó el curso de RCP, la valoración de un accidentado desde la cabeza hasta las extremidades, la detección de fracturas, el estado de conciencia y los signos vitales, conocimientos esenciales para tomar decisiones correctas en los primeros minutos.
También se enseñaron técnicas de vendaje, control de hemorragias y movilización de personas lesionadas, así como la forma adecuada de improvisar con los recursos disponibles dentro del botiquín de primeros auxilios.
La capacitación incluyó recomendaciones prácticas como el armado correcto del kit de primeros auxilios, el uso de ropa y equipo adecuado, la importancia de portar suficiente agua y electrolitos, y cómo actuar ante mordeduras de víbora u otros animales ponzoñosos.
El curso se realizó en San Carlos, en el cerro Tetakawi, y dejó claro que el senderismo no solo es aventura, sino también responsabilidad colectiva. Para la comunidad senderista de Ciudad Obregón, este tipo de preparación refuerza la seguridad y fomenta una cultura de cuidado que permite seguir disfrutando la naturaleza con conciencia y prevención.
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