Rocío Banquells emociona a Álamos en una noche para el recuerdo

Rocío Banquells emociona a Álamos en una noche para el recuerdo

Rocío Banquells transformó el Foro Plaza de Armas en un abrazo colectivo la noche del domingo, al reencontrarse con el público de Álamos durante la tercera jornada del Festival Alfonso Ortiz Tirado. El concierto inició a las 22:45 horas y se extendió más allá de la medianoche, dejando una estela de nostalgia y emoción entre los asistentes.

La velada abrió con “Dentro” y “Amantes”, marcando desde el inicio un tono íntimo y cercano. Visiblemente conmovida, Banquells agradeció su regreso a Sonora y su participación en un festival que, dijo, no solo es importante para el estado, sino para todo el país, destacando el cariño del público que la recibió.

El repertorio continuó con temas como “Con él”, “Basta ya” y “A dónde vamos a parar”, para después dar paso a un emotivo popurrí dedicado a Leo Dan, con “Pídeme la luna”, “Te he prometido” y “Cómo te extraño”, canciones que fueron coreadas por la audiencia.

Más adelante llegaron “Mariposa” y “Luna mágica”, antes de que el concierto tomara un giro más festivo con un popurrí que incluyó “Money Money”, “Mamma Mia”, “Qué no ves” y “Dancing Queen”, encendiendo el ambiente en la plaza y provocando que el público se pusiera de pie.

Uno de los momentos más entrañables de la noche ocurrió cuando Banquells recordó su etapa en Disney e interpretó “Bella y bestia son”, tema de La bella y la bestia, película en la que dio voz a la Señora Potts. La anécdota arrancó sonrisas y aplausos entre los asistentes.

La cantante también dio espacio a sus colaboradores, presentando a su corista Beto Castillo, formador de La Academia, quien sorprendió al público con un fragmento de “De nada”, tema de la película Moana, aportando un toque especial a la noche.

Antes de interpretar “Este hombre no se toca”, Banquells reflexionó sobre los personajes que interpretó en telenovelas y la imagen que la acompañó durante años, conectando con el público a través de una charla honesta y cercana que fue recibida con aplausos.

El cierre llegó con temas como “No soy una muñeca” y “Abrázame”, una de las más coreadas. Tras despedirse, regresó al escenario ante la insistencia del público para cerrar con un popurrí de “Qué bello”, “Escándalo” y “Que nadie sepa mi sufrir”, una noche que, aunque ocurrió en Álamos, también fue celebrada y seguida con entusiasmo por el público de Ciudad Obregón, que reconoce en el FAOT un evento que une a Sonora a través de la música y la cultura.

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