Escándalo médico por fiestas con anestesia
Un caso que ha causado conmoción en Argentina ha puesto bajo la lupa al sector médico, luego de revelarse una presunta red de profesionales de la salud involucrados en el robo y consumo de anestésicos de alto riesgo.
La investigación se originó tras la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, de 31 años, cuyo cuerpo fue encontrado en su departamento con una vía intravenosa conectada, lo que encendió las alertas de las autoridades.
A partir de este hecho, se descubrió una práctica irregular en la que médicos presuntamente sustraían medicamentos como fentanilo y propofol de hospitales para utilizarlos en reuniones privadas.
Estas reuniones, conocidas como “PropoFests”, eran descritas como encuentros donde los participantes buscaban experimentar efectos extremos mediante el uso controlado de estos fármacos.
El caso ha generado preocupación por el acceso indebido a medicamentos altamente regulados, así como por la falta de controles en algunos centros de salud, tanto públicos como privados.
Especialistas han señalado que sustancias como el fentanilo y el propofol son de uso estrictamente médico y su administración fuera de supervisión profesional puede provocar consecuencias graves, incluso la muerte.
Las autoridades continúan investigando la posible participación de más personas, analizando dispositivos electrónicos y rastreando el origen de los medicamentos utilizados.
Para el público de Ciudad Obregón, este caso internacional representa una alerta sobre la importancia de la ética médica, el control sanitario y el uso responsable de medicamentos, recordando que la salud debe estar siempre en manos de profesionales certificados y bajo condiciones seguras. Las noticias que vale la pena conocer.


