Dickens: punk del desierto que no pide permiso

Dickens: punk del desierto que no pide permiso

Pura energía. Así se define Dickens, un trío originario de Sonora que ha convertido el desierto, la ciudad y la inconformidad cotidiana en combustible creativo. Su sonido es frontal, sin adornos, directo al golpe, reflejo de crecer entre el calor, la rutina y la necesidad de decir lo que incomoda a través del punk.

El contexto sonorense no solo marca su carácter, también su narrativa. El desierto los hizo resistentes y honestos; la ciudad, observadores de la frustración diaria; y la escena local, firmes en no pedir permiso. Todo eso se traduce en canciones que hablan desde la calle, sin filtros ni concesiones.

Con Marionetaz, Dickens presenta un álbum distinto a sus trabajos anteriores. Se trata de su primer proyecto basado en una obra derivada, reinterpretando canciones de la legendaria banda alemana Marionetz, adaptadas al español con total libertad creativa, pero con profundo respeto al espíritu original. Un ejercicio artístico que mezcla homenaje y reinvención.

El disco abre con “Somos Como Marionetz”, una declaración directa de filiación artística y energética. Elegida como primer sencillo por su intensidad y carácter bailable, la canción funciona como carta de presentación de un álbum que no se esconde y que invita a participar desde el primer acorde.

A lo largo del material, el punk sigue siendo contestatario. Temas como la fragilidad humana, la violencia cotidiana, la cultura digital, el amor perdido y la creación artística atraviesan el disco con distintos matices, desde lo festivo hasta lo introspectivo, sin perder fuerza ni honestidad.

El proceso creativo no estuvo exento de retos técnicos y operativos, propios de una producción independiente. Fallas de equipo, ajustes de tiempos y coordinación fueron parte del camino, pero nunca opacaron la emoción de dar vida a un nuevo álbum, una experiencia que la banda describe como un nuevo nacimiento.

En tiempos dominados por algoritmos y tendencias, Dickens asume el reto de seguir haciendo punk sin suavizar el mensaje. Para ellos, el punk es actitud más que fórmula, por eso conviven naturalmente con otros géneros sin traicionar el fondo de lo que quieren decir.

La escena punk y rock en Sonora quizá ya no es la de los años noventa, pero sigue viva gracias a una base fiel y resistente. Para Dickens, espacios de difusión como OBR Noticias son clave para que las bandas locales sigan siendo escuchadas y la música independiente continúe creciendo, también en ciudades como Ciudad Obregón, donde el ruido del desierto sigue teniendo algo importante que decir.

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