Delcy Rodríguez asume; ONU y países reaccionan
Después del operativo del 3 de enero de 2026, el gobierno venezolano activó una respuesta institucional y política. La figura central fue Delcy Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, quien asumió como presidenta interina ante la ausencia de Maduro, según reportes de autoridades y legisladores oficialistas.
En Venezuela, el discurso oficial calificó la captura como un “secuestro” y se anunció que se tomarían medidas de seguridad interna. Desde el oficialismo, también se pidió solidaridad internacional y se defendió la continuidad del proyecto chavista.
Mientras tanto, el tema llegó a foros internacionales. En la ONU, se expresaron llamados a respetar el derecho internacional y a evitar una escalada, señalando preocupación por la estabilidad interna venezolana y los efectos regionales.
Al mismo tiempo, hubo reacciones de gobiernos latinoamericanos: se reportó rechazo a la intervención por parte de varios países, incluyendo mensajes que insistieron en la no intervención y en la necesidad de soluciones políticas, no militares.
En Estados Unidos, creció el debate por la legalidad y por la falta de información pública previa al Congreso. Legisladores cuestionaron si la acción equivale a un acto de guerra y si debió pasar por controles legislativos.
El equipo de Trump defendió la operación bajo el argumento de combate al narcotráfico y seguridad nacional. En declaraciones difundidas, se sostuvo que Maduro habría tenido “oportunidades” para evitar el desenlace, reforzando la narrativa de que el operativo era inevitable.
En Venezuela, además de la incertidumbre política, circularon reportes de tensión en Caracas y se habló de control de infraestructura estratégica. También se mencionaron preocupaciones humanitarias, por la crisis económica que arrastra el país desde hace años.
Para Ciudad Obregón, entender este escenario ayuda a dimensionar cómo un conflicto internacional puede influir en decisiones regionales, flujos migratorios y clima político; por eso, mantenemos la cronología clara y verificable, para que los cajemenses estén informados y se organicen si desean participar en el debate público.

