2019: Año trágico, el peor en la historia de Cajeme

Desde 1907, año en el que empiezan a poblarse los terrenos alrededor de la naciente estación el ferrocarril, hasta hoy, Cajeme no había vivido un año tan trágico, tan terriblemente violento como el 2019.

La suma de 428 personas asesinadas, poco más 40 enterradas en fosas clandestinas que fueron descubiertas a mediados del año, el mayor número de feminicidios registrados, las balaceras que se hicieron frecuentes, casi cotidianas, en diferentes puntos de la ciudad, la disputa feroz por los territorios para la venta de drogas, el odio y la venganza, marcaron a cientos de familias que hoy sufren el dolor de un ser querido asesinado -ejecutado- en este 2019.

El año anterior, el 2018, se registraron 276 homicidios dolosos y parecía ser una cifra demasiado alta, irrepetible, pero pronto fue superada y con mucho hasta llegar a los 428 que marcan al 2019 como el peor año de la historia regional.

Ni el paso de las milicias postrevolucionarias a fines de los 1920s, ni la campaña antichina que tuvo su dosis de víctimas en este municipio, o las disputas por la tierra y los enfrentamientos de grupos que se han disputado el poder político, ningun episodio fue tan sangriento como los que hemos vivido desde hace ya diez años en esta guerra que también puede llamarse aquí como la llaman en Sudamérica: La Guerra de los Pobres.

La espiral de violencia sigue creciendo y en el 2019 tuvo una expresión brutal que creíamos imposible para una sociedad relativamente pacífica hasta la entrada del presente siglo.

Peor aún, las autoridades de seguridad pública de los tres niveles de gobierno -federal, estatal y municipal- han sido totalmente rebasadas y sus acciones no generan ninguna esperanza de que esto vaya a cambiar en el mediano plazo.

Este año también hemos tenido crisis inéditas en otro órdenes, como el colapso financiero del Oomapasc y el deterioro de la infraestructura urbana que crece a pasos agigantados e inalcanzables para las soluciones que ofrece un presupuesto municipal insignificante si se compara con los problemas a resolver.

De la misma manera los argumentos a favor del optimismo, en lo económico, social, cultural y político, no alcanzan para disminuir la certeza de que éste ha sido el peor año de nuestra historia regional.

Cajeme tocó fondo en el 2019. Esperamos que el 2020 inicie una recuperación, aunque lenta, pero franca y esperanzadora. Todos esperamos esto.

INFOCAJEME

Comentarios

comentarios